To Javier Redondo, the protagonist of The Hour of the Monsters (2026), things do not go well for him due to the brutal economic crisis of 2012, which is sinking print journalism while the savviest journalists jump ship. But since he does not give up and he is a seasoned journalist who still believes in the social function of the press, he begins investigating the disappearance of two teenagers in Ciudad Real, trying to answer the classic 5Ws: what, when, where, why, who. When he has roughly documented the first four, the challenge arises with the last: Who? And as he attempts to answer it, the journalist becomes a detective.
La primera novela de Miguel Ángel Santamarina narra esa investigación, sobre la que planea la sombra del asesinato de las niñas de Alcàsser en 1992. En este caso, se trata de dos adolescentes que, en apariencia, han sido secuestrados. Mario y Bruno, por diferentes circunstancias sociales y familiares y por influencia de malas compañías, en su tránsito hacia la madurez han emprendido un camino equivocado. Están en esa edad en que son más frágiles y, por tanto, más necesitados de apoyo mientras buscan su lugar en el mundo, como afirma Mario observando “a chicos que nunca serían sus amigos y miraba a chicas que nunca serían sus novias”.
El detonante de The Hour of the Monsters es ese peligro de poner en contacto la adolescencia con las espesuras del delito, especialmente en entornos urbanos. Pero la novela da un paso más al introducir el tema de la telebasura, con la letal combinación de periodismo de sucesos y redes sociales. Por su dilatada trayectoria como periodista, Santamarina es buen conocedor de esos ambientes, reflejados en un presentador definido como el “príncipe de las cloacas, el rey de la telebasura nacional”.
Con la combinación de ambos asuntos, el autor ha escrito una novela sobre drogas, abusos, poder ejercido por altos cargos de ambientes bancarios, políticos y judiciales, corrupción, pelotazos económicos y violencia, mucha violencia (con una ambigua referencia a Cormac McCarthy), aunque también aparecen algunos instantes de luz, como los que aporta Lucía, en mi opinión el mejor personaje. En fin, sobre mucha gente que peca contra las leyes. Todo es tan terrible y sucio que termina ensuciando a casi todos los personajes limpios de esta historia.
The Hour of the Monsters es pura novela negra —para amantes de la novela negra— en la que no entran ni el paisaje, ni las descripciones de ambiente, ni las abstracciones psicológicas, aunque sí excelentes referencias musicales y variados cambios de escenario. Todo va deprisa —sístole y diástole—, sin tiempo para debatir sobre literatura, sino sobre los temas propios del género.
Los hechos que narra suceden durante varios meses del año 2012, en el entorno de una crisis económica devastadora que, por momentos, consigue que parezca normal que ocurra todo lo que termina ocurriendo.
Y un apunte más sobre algo que ya es normal en la novela negra española: Miguel Ángel Santamarina introduce con toda naturalidad escenarios nacionales con la misma entidad que antes lo hacían Madrid o Barcelona, sin sonar exóticos ni provincianos: Burgos, Ciudad Real, Murcia, Albacete, Pinto. El género negro ha ampliado la geografía narrativa nacional, empezando por las novelas de Lorenzo Silva, y eso también le da The Hour of the Monsters un marchamo de veracidad que el lector agradece.
En su primera novela, la capacidad narrativa de Miguel Ángel Santamarina se evidencia en el buen manejo de un gran número de personajes, muy bien encajados en el relato, en una brillante capacidad de síntesis de las situaciones narrativas, quizá entrenada en el periodismo, y en el instinto para reflejar los problemas sociales del momento, que hallan una metáfora en la tragedia de aquella macrofiesta del Madrid Arena donde murieron aplastadas cinco chicas por un aforo excesivo sin las obligatorias medidas de seguridad, mientras el público siguió bailando hasta el amanecer: “danzar y danzar mientras las muertes caen, girar y girar hasta que somos nosotros los que nos desvanecemos”.
Con esas buenas dotes de narrador, sus nuevas historias se irán afinando con pequeños detalles: sin una división tan bipolar entre unos personajes muy malvados a los que no puedes evitar odiar y otros muy positivos a los que hay que admirar, aumentando la variedad sintáctica o prescindiendo de algunas acotaciones innecesarias en los diálogos.
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Autor: Miguel Ángel Santamarina. Título: The Hour of the Monsters. Editorial: Ediciones B. Venta: Todostuslibros.